Construimos tu CDP sobre tu propia base de datos. Unifica a la misma persona entre canales, la puntúa por intención y activa segmentos hacia las herramientas que ya usas. El esquema, las reglas y la historia quedan en tu repositorio y en tus cuentas, sin cobro por contacto.
Ninguna se nota el primer año. Las tres aparecen cuando el proyecto ya es importante para el negocio.
El modelo estándar de la categoría cobra por usuario rastreado al mes. Cada campaña que funciona y cada canal nuevo suben la factura, así que el equipo empieza a decidir qué medir según lo que cuesta medirlo.
Las reglas de identidad, los segmentos y las condiciones se configuran en pantallas. No están en ningún repositorio, no tienen historial de cambios y nadie puede revisar en frío por qué una audiencia dejó de traer gente.
Al terminar el contrato se puede exportar la lista de contactos, pero no el modelo: la unificación de identidades, el historial de eventos y las definiciones se quedan del otro lado. Empezar de nuevo cuesta lo mismo que empezar la primera vez.
Las capacidades son equivalentes. Lo que cambia es de quién es el sistema cuando el proyecto madura.
El modelo de datos sigue el estándar de la categoría, el mismo que popularizó Segment: cuatro tipos de llamada (identify, track, page y group). No inventamos un esquema propio, para que tu equipo pueda contratar a cualquiera después de nosotros.
Siete piezas. Se construyen en este orden porque cada una necesita la anterior.
Un punto de entrada para todas tus fuentes: web, aplicación, correo, punto de venta, CRM. Los eventos llegan con su identificador de mensaje, así que un reenvío no duplica nada, y quedan guardados tal como llegaron.
La misma persona con tres correos, un teléfono y varias cookies se convierte en una sola ficha. La navegación anónima previa se cose hacia atrás el día que esa persona se identifica, que es justo la parte que dice si estaba investigando antes de levantar la mano.
Una ficha por persona y otra por empresa, con lo declarado y lo derivado del comportamiento: qué compró, cada cuánto vuelve, con qué respaldo se le puede escribir y a qué cuenta pertenece.
Cada señal pesa distinto y pierde fuerza con el tiempo, así que una apertura de ayer vale más que una de hace tres meses. El puntaje se calcula por persona y por empresa, y los pesos son configurables porque los define tu negocio.
Los segmentos se guardan como definición y no como consulta escrita a mano, así que se pueden versionar y revisar. Un constructor visual muestra a cuánta gente alcanzas mientras armas las condiciones y qué condición es la que aprieta.
El segmento sale hacia la herramienta de envío, de pauta o el CRM que la empresa ya paga, y queda registrado qué contacto se envió, a dónde y con qué identificador, para que un reintento actualice en vez de duplicar.
Cada persona activable lo es por una razón registrada, con su fecha y su canal. El borrado a petición recorre todas las tablas donde vive alguien y deja constancia de que ocurrió, sin guardar dentro los datos que se borraron.
Doce pantallas para que el equipo trabaje sin escribir consultas: inicio, fuentes, exploración, contactos, cuentas, identidades, modelo de puntaje, privacidad, segmentos, constructor y destinos.
No hay cambios hechos a mano en una consola. Cada tabla, cada función y cada regla es un archivo SQL numerado que se revisa, se aplica y se revierte, y que tu equipo puede leer para entender el sistema completo.
Son decisiones de arquitectura y no configuraciones que alguien pueda desactivar sin darse cuenta.
Cada tabla lleva su política desde la migración que la crea. Un usuario de una unidad de negocio no puede leer las filas de otra, y hay una prueba que lo intenta y verifica que falle.
El navegador nunca envía consultas: llama funciones con nombre validado. Las de lectura y las de escritura están separadas por prefijo y por verbo, para que nadie provoque una escritura desde un enlace.
El usuario nunca viaja como parámetro, se lee de la sesión autenticada. Y las escrituras corren con permisos de usuario y no de dueño de la base, porque si no el aislamiento sería una ilusión el día del despliegue.
El aislamiento, el borrado, la unificación de identidades y las reglas de base legal tienen pruebas automáticas. Si una falla, el cambio no sale, y tu equipo hereda esas pruebas junto con el código.
La plataforma queda a nombre de tu empresa. Se puede operar y extender sin nosotros.
// OWNERSHIP > LICENSINGNo hay una entrega única al final. Cada fase deja una pieza que el equipo puede usar aunque el proyecto se detenga ahí.
Inventario de fuentes, plan de eventos y esquema aplicado con su aislamiento. Al final de esta fase ya hay una base con tus datos históricos cargados y consultables.
Las reglas de unificación se discuten en una reunión antes de escribirse, porque definen quién es cliente y quién no. Salen la ficha de persona y la de empresa.
El punto de entrada recibe los eventos de tus fuentes con validación y sin duplicar. A partir de acá la plataforma deja de depender de cargas manuales.
Los pesos se calibran contra tus datos reales y no contra una plantilla, porque un catálogo de señales de otro negocio deja el puntaje en cero para toda la base.
Salida hacia tus herramientas, registro de lo enviado y base legal por contacto, con el procedimiento de borrado probado antes de que entre el primer dato real.
El equipo interno queda operando el panel y extendiendo el esquema. Acompañamos mientras haga falta y el acompañamiento se puede terminar sin que nada deje de funcionar.
Todo esto queda en tus cuentas y en tu repositorio desde el primer día.
La base corriendo en tu cuenta: con tus credenciales, tu proveedor y tu área de seguridad decidiendo el acceso.
El esquema en migraciones: cada tabla, función y política en archivos SQL numerados dentro de tu repositorio.
El plan de eventos escrito: qué evento se dispara, cuándo y con qué campos. Es el contrato entre tus fuentes y el modelo.
Las reglas de identidad por escrito: qué une a dos registros y qué no, en un documento que se puede discutir sin leer código.
El panel de operación: servido desde tu infraestructura, sin dependencias externas que instalar.
Las pruebas automáticas: aislamiento, borrado, identidad y base legal, para que tu equipo pueda cambiar cosas sin romperlas en silencio.
No trae un catálogo de trescientos conectores listos. Se construyen los que tu operación usa, y cada uno es trabajo. Si necesitas conectar decenas de herramientas distintas el primer mes, una plataforma licenciada te va a servir mejor y te lo decimos antes de cotizar.
No orquesta campañas ni edita contenido. Decide a quién y cuándo, y el envío lo hace la herramienta que ya pagas, que es la que tiene resuelta la entregabilidad y la reputación. Un CDP que empieza a mandar correos compite con su propio destino.
Y no valida automáticamente que tus equipos cumplan el plan de eventos. Esa gobernanza resuelve un problema de organizaciones con decenas de equipos emitiendo datos a la vez; con un plan escrito y revisiones alcanza durante años, y cuando deje de alcanzar se construye.
Puede reemplazarla o convivir con ella. Muchas empresas empiezan construyendo la base propia mientras la licencia sigue viva, y cortan cuando el sistema nuevo ya está haciendo el trabajo. Migrar el histórico es parte del proyecto.
Para usarla no: el panel está hecho para que marketing y ventas trabajen sin escribir consultas. Para extenderla sí hace falta alguien que sepa SQL, y no tiene que ser un perfil senior. Si no existe ese perfil, lo decimos antes de empezar, porque una plataforma que nadie puede tocar deja de crecer al año.
Postgres, en el proveedor que tu empresa prefiera. No dependemos de un servicio propietario, así que el día que quieras mover la plataforma de proveedor es una migración de base de datos y nada más.
Depende de cuántas fuentes tenga la operación y de en qué estado esté la medición. Las fases se cotizan por separado y cada una tiene su propio plazo, así que se puede parar al final de cualquiera con algo funcionando.
Tu empresa. El esquema, las funciones, el panel y las pruebas se entregan en tu repositorio y quedan bajo tu licencia. Nosotros conservamos el conocimiento de cómo se construye; el derecho sobre lo construido es tuyo.
La plataforma sigue corriendo, porque está en tu cuenta y no depende de ningún servicio nuestro. Otro proveedor puede tomarla leyendo las migraciones y la documentación, sin negociar nada con nosotros.
Con aislamiento por unidad de negocio en la propia base, permisos que se aplican aunque alguien se equivoque en una consulta, base legal registrada por contacto y borrado total probado. El dato no sale de tu infraestructura en ningún momento del proyecto.
Con saber qué herramientas usas y dónde vive hoy el dato de tus clientes, se puede decir qué se puede construir y en qué orden.
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